Prüne nació en 1999 en Buenos Aires con una idea clara: llevar el cuero argentino al centro del armario, combinando oficio artesanal con un diseño contemporáneo y accesible.
Especializada en carteras y complementos de cuero, la compañía fue ampliando su universo con colecciones de calzado, prendas de piel y accesorios de temporada. Esa diversificación le permitió pasar de ser una marca de marroquinería a una propuesta de estilo de vida completa, presente tanto en las principales calles comerciales como en los grandes centros del país.
Una expansión que cruzó los Andes
Con su mercado local consolidado —rozando el centenar de tiendas en Argentina— Prüne puso rumbo al exterior. Abrió sede en Santiago de Chile y desplegó tiendas en Perú, Uruguay, Paraguay y Colombia, además de tantear nuevos mercados como México. En paralelo, apostó por el comercio electrónico, llevando sus colecciones a clientes de toda la región.
Mishka, una apuesta por el calzado
En octubre de 2016, el grupo dio un paso estratégico al hacerse con la participación mayoritaria de Mishka, empresa argentina de calzado femenino. La operación reforzó su catálogo y aceleró su crecimiento dentro y fuera de Argentina.
2016
Adquisición de Mishka